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pornostalgia

Querida Lalau:
Esta mañana al abrir los ojos me di cuenta de lo mismo que he sabido los últimos veinticinco años: amanecí muerta. Es la primera vez que lo escribo y no tengo idea del porque de una cosa, ni de la otra. Quizás estoy exagerando algo, quizás, quizás sea que no bebí lo suficiente anoche, quizás tu no te das cuenta, quizás sea todo una mentira. A lo mejor nunca te he visto y me imaginé tu cara, tu email y a veces tengo conversaciones ficticias con las otras tías, me aluciné que Rosana me odia, o cree que yo la odio o probablemente me la inventé, quizás ella también cree que soy de mentira como todo este paisaje de postal que me rodea y que te venden a ti en paquetes turísticos de invierno, verano, otoño… cuantas estaciones feas. No importa, aquí siempre hace calor. Los días me pesan igual que antes, que mañana; veinticinco libras cada vez que recuerdo una risa que no volveré a escuchar, dos por mi inocencia que se llevaron sus zetas a la tierra maña dejandome precariedad de palabras por meses, una mas por cada vez que paso por la Duarte y veo el balcón cerrado, dos al saludar a todos los chopos que las hicieron irse corriendo y SI los veo… los veo, en Santo Domingo todo el mundo se ve y pierde la vergüenza y se vuelve a coger otra de mentira que después se vuelve a desaparecer… como desapareció todo cuando te fuiste Lalau: Guaricanos y sus casas eran un montaje y Juan Dolio estaba pintada en una pared blanca, el calor era pura calefacción, nuestras sonrisas pagadas por los humos. Lastima que te diste cuenta! Alguien pretendía seguirte vendiendo collares por veinticinco euros el par. Y eso que me esmeré tanto en que pareciera cierta cada Presidente que nos bebimos. Al menos yo lo de la mentira lo tengo en dudas y con certeza que nunca volverás… ya pa que? Tu ex marinovio de mentira se ha conseguido una suiza de nombre impronunciable, el coro se dividió en dos, en tres, hay gente nueva que pone el culo donde los acomodaban ustedes, en cuatro, y hacen unos chistes que mejor ni te cuento, amanecen y beben y siempre es una metamorfosis y esto sube de level con cada nueva adquisición, hay madrinas, presidentes y primeras damas, muchos misters Fernandez y crakin boys, sacaderas de pies, mala onda y presentadores de TV y en fin que hay muchas cosas que no vale la pena que vean tus ojos y después cataloguen como mentira... porque son de mentira, como este mundo de mentira en el que estoy de mentira… en esta isla donde nada cambia y nos ponemos viejos, cuando termine de escribir voy a ver la calle desde la ventana: es tan de mentira Laura!!!! es que vieja: la luna parece flotar arriba del mar, si prestas atención podrías ver los hilitos...

AQUI...Nadia @ 23.4.08, ,




Fundamentos teóricos del asco
14.4.08














La Señora Marta Gorlaksh abordó a las 9:46 de la noche el vuelo no. A88 de Air France con destino a Berlín y escala en París. En el proceso perdería todo un día, lo cual no le importaba mucho en aquellos momentos en los que sentía que veinticuatro horas no harían gran diferencia a la suma de los tres años que pasó en esta isla andando de novia con un tal Don llamado Lora. Vamos a poner en claro que el susodicho, al cual esperamos que alguien tenga en su gloria, era un ser enfermo que sufría de bruscos cambios de humor, tacañería, tenía dos dedos de los pies amputados, una guitarra especialmente hecha para él que costó mas de cincuenta mil pesos y aunque se esforzaba por parecer sanky… no era. Puede que quien viera a esta pareja agarrada de manos lo pensara, pero al conocerlos salía a flote: la Señora Marta y Don Lora estaban hechos para parecer una sólida institución bancaria, incorruptible por la ambición, la deslealtad, la inconstancia, las cueros de las primas de Angelica, las grupies, el palomo en lata o los elefantes y los rolex y los batmans y las macs que salieron nuevas. El sistema siempre era el mismo y puntual, cuando uno de los dos tenía rato que no veía al otro le comentaban al que tuviesen al lado: déjame ver en que está mi negocio. Los que escuchaban reían. Mucho. Porque sabían el carácter de seriedad con que fueron depositados a plazo fijo aquellos certificados financieros.

Una de las que más reía era la Madrina del próximo bautizo: Mia Sophia. De esta podemos resaltar que su tierno rostro de sapito no le impedía abrir de manera ágil y rutinaria las patas para brindar de su cosita, que muchas semanas pasaba sin ver agua. Así la lista de los “privilegiados” era tan extensa que una noche y tres rones no eran suficientes para escuchar el conteo. Sin embargo, esta cualidad de puta incomprendida nunca impidió las sinceras conversaciones entre la Señora Gorlaksh y nuestra futura madrina, la cual era más garrapata de Don Lora que de cualquiera de sus otros ahijados a los que calmaba con besos en la bemba cuando lo sentían. Y le gustaba hacerlo en todas partes: en las ruinas, en Cinema, en casa del Manu, beso beso, en Encuentro, donde el dj, beso beso, en el Hard Rock y en el parque Colón. Todos ponían la misma expresión al recibirlos, la cual era como la cara que debe poner una gente al sentir a un sapo cerca de sus labios. Menos Don Lora al que parecía que le pulían los ojos con amorol y le daban unos temblorcitos y una cosa. Cuando Mia se dio cuenta empezó a prolongar esos piquitos. Voy a decir que todos, absolutamente todos se dieron cuenta y ninguno sintió celos, exceptuando a la Gorlaksh que en aquel hecho vio como se le desplomaban las acciones del banco. Le entró por el pecho el humo de los mil ascos que en los tres años de ver las cavidades de Don Lora tratar de mover sus dedos invisibles nunca tuvo. Aquella coalición de repugnancia la hizo llorar dos medias tardes enteras, sentarse confiadamente vistiendo falda (corta, cortita) en las piernas de Frederick y al terminar de contarle que los días de las lechosas y fértiles transacciones ya habían terminado, compró por internet el tiquet para en tres días. Mientras hacía las maletas escribió un poema de amor que tituló “Pollo frito y longaniza at la Terraza Olímpica”. Don Lora nunca lo leyó, pero sacaba lágrimas. Mia tampoco, aunque Marta Gorlaksh me propuso enseñarselo antes de abordar aquel avión que despegaba la misma noche en que los ahijados planeaban el bautizo con otra madrina para relegar a Mia Sophia el cargo de Primera Dama, por ser la esposa del unico dueño que quedaba del banco. De más esta decir que era un titulo relevante teniendo en consideración que iría sentada delante en la jeepeta y no tendría que pagar por cervezas, pero seamos sinceros, pasajero: nadie es primera o ex primera viuda. Cuando lo supo se empezó a tornar todo su cuerpo verde marrón, como la mierda y cobraron vida sus ojos saltones… de sapo.

AQUI...Nadia @ 14.4.08, ,




nos encontramos en "huelga intelectual".... socorro

AQUI...bess @ 8.4.08, ,